
FIRMA QUE NO HABRÁ marcha atrás; “la decisión está tomada”, dice Hugo Cuervo al hablar del alejamiento del Lincoln Sport Group (LSG) del Turismo Carretera después de 12 años.
Qué duda tendrás, la estruendosa exclusión de Gabriel Ponce de León, cuando se descubrió después de ganar en Buenos Aires que su Ford llevaba un lastre de unos 8 kg en el piso del baúl, lugar prohibido, y las duras sanciones aplicadas por la CAF de la ACTC, fueron el detonante.
“Me voy del Turismo Carretera”, reafirma Cuervo a INFO TC; el principal “acusado” de esta novela, condenado de antemano por algunos, incluídos sectores de la prensa especializada, ha dicho: “nos vamos de un lugar donde no quieren que estemos”. A propósito de la postura de algunos periodistas, Cuervo no entiende porque se han “ensañado conmigo; siempre fuí respetuoso de los medios y atendí a todos sin diferencias”.
No ha sido “apresurada la decisión que tomanos, ya la veníamos analizando desde hace mucho, es mas recordarás de nuestras intenciones de volcarnos al TC 2000; por eso no fue una decisión en caliente. Creo que estamos molestando a alguien, por eso nos vamos. De todas formas, pienso que no es nada bueno que se vaya un equipo como el nuestro del Turismo Carretera; un equipo que le dio un salto de calidad a la categoría. Evidentemente nos vamos de un lugar donde no quieren que estemos”, sostiene el escribano.
Cuervo con Gabriel Mazzei, el concurrente del auto nº 2
Insiste acerca del cuestionado lastre que desató la hecatombe, “el lastre de 7,600 kg tuvo el problema que estaba abulonado y no soldado, si hubiera sido así no había problemas”. Cuando habla sobre el clima que percibió en su encuentro con la CAF, cuando declaró, sostuvo, “fue perfecto, la verdad me trataron muy bien,
en forma muy amable; por eso cuando después me enteré de las medidas tomadas, pude suponer que ya tenían las decisiones resueltas”.
Considera Cuervo que los éxitos logrados por el LSG, “han molestado a mucha gente, fuímos exitosos, innovadores, dimos mas calidad al TC con ideas que luego siguieron otros equipos”. Y cuando habla sobre la suspensión provisoria a Ponce de León que le impedirá correr en Posadas, no oculta su total “desagrado”. “Es una barbardiad que hayan suspendido a Ponce, el no tiene absolutamente nada que ver; Gabriel no entiende nada de mecánica, iba poco al taller, el piloto es el convidado de piedra; también ha perjudicado a Girolami que no podrá correr y a Giallombardo; ellos tampoco tienen responsabilidad alguna”.
Alertó sobre la actitud de los pilotos ante hechos como los sucedidos, “la ACTC que es la asociación de pilotos, debería defender a los corredores precisamente, y los pilotos tendrían que unirse porque el que hoy es el que va a la horca, mañana puede ser otro…”.
El sonado caso sigue abierto mas allá de las definiciones de Cuervo, tanto que el martes que viene deberán declarar ante la CAF los chasistas Alberto Canapino, Rodolfo Di Meglio y Walter Alifraco. “¿Para qué?, no sé, para mí es para ganar tiempo y también podrá ser para pedirles una opinión sobre este caso del auto de Ponce y si pudo influir en el rendimiento…”.
El jefe técnico de la ACTC, Alejandro Solga hizo duras declaraciones la semana pasada sobre Cuervo, tildádolo poco menos de “perrero”. El escribano ha replicado, “a Solga debieron pedirle la renuncia inmediata; claro, yo dije que usábamos ese lastre hacía tiempo, sin embargo en todas las veces que nuestros autos pasaron por la revisión técnica, él no se dio cuenta…”.
Algunas observaciones de las tantas que genera este nuevo episodio rodeado de polémica en el TC. Conocido es el duro enfrentamiento y distanciamiento de Cuervo con Oscar Aventin, presidente de la ACTC, ¿pudo haber influenciado en las derivaciones que se han dado luego de lo iniciado tras el triunfo de Ponce en Buenos Aires?
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